Esto de las nominaciones a los Oscars es un fenómeno curioso. La película que nos ocupa se estrenó en abril del 2025, y pocos fueron los que se interesaron por ella (al menos por estos lares). Hoy, un año más tarde, y tras haber recibido un número record de 16 nominaciones (superando a “La La Land”, “Eva Al Desnudo” y “Titanic”), es objeto de búsqueda en plataformas, una vez que ya no puede ser visionada en una gran pantalla.

 La película transcurre en algún lugar de Mississippi en 1932 en pleno origen del Blues, cuando dos hermanos gemelos de pasado gansteril quieren abrir un local en el que dicho estilo musical sea el centro de interés. El problema surge cuando tres vampiros hambrientos aparecen por allí con ganas de “comerse” a todo el que se mueva.

Dirige Ryan Coogler, autor de “Black Panther” y “Creed”. El casting lo encabezan el ascendente Michael B. Jordan (interpreta a los dos hermanos gemelos), el joven Miles Caton y el veterano Delroy Lindo (lo mejor de la función, encarnando a un viejo bluesman). Si algo destaca es la música original, escrita por el sueco Ludwig Göransson (“Black Panther”, “Oppenheimer”, …) con clara influencia del blues puro y primitivo de Robert Johnson. Mención especial a la última escena y la actuación del mismísimo Buddy Guy.

El gran defecto de “Pecadores” es haber metido en la coctelera demasiados elementos. En definitiva, no queda claro si es un musical, una película de acción, una de terror o un alegato contra el racismo. Entretiene, pero no mucho más.