Hace veinte años se estrenaba “The Devil Wears Prada”, título que supuso un bombazo en todas las taquillas del mundo y que multiplicó por diez el dinero invertido originalmente. En ella se contaban las andanzas de una joven periodista que buscaba su hueco en el universo de la prensa de la moda y las marcas de lujo, todo ello contado sin complejos y con la máxima ironía. La historia se basaba en una novela superventas escrita por Lauren Weisberger.

 

Ahora llega la segunda parte, siguiendo con el mismo tono de comedia de la original, entrando en un mundo sin escrúpulos, en los que corrupción y poder van de la mano. El director, David Frankel, retoma los personajes y el reparto original encabezado por Ann Hathaway, Stanley Tucci, Emily Blunt y (por encima de todos) una inconmensurable Meryl Streep, quien una vez más demuestra ser la mejor actriz a nivel estratosférico.

Esta vez la producción cuenta con más dinero, por lo que los escenarios y la puesta en escena hacen más vistoso el resultado. Nueva York y Milán lucen como pocas veces en una pantalla. La trama está permanentemente acompañada por canciones interpretadas por nombres de las últimas generaciones, con algunos temas compuestos e interpretados para la ocasión (Lady Gaga, Sienna Spiro, Dua Lipa, Miley Cyrus, Brittany Howard, Laufey, Olivia Dean, SZA, Raye, Ledisi, Izzy Escobar y The Marías).

Si se busca pasar dos horas entretenidas y sin pretensiones, la película no falla.