
Como ya es habitual, a las 10 subimos al autobús desde Irún con destino Zinemaldia, donde nos colamos en una rueda de prensa, esta vez en la de “Maspalomas”, en la que están dando la cara sus directores (Moriarti) y actores principales.
No no olvidarnos del obligatorio café matinal en la zona de prensa antes de la película, por supuesto. Esta vez nos separamos pronto ya que Iñigo verá la italiana “La Grazia” de Paolo Sorrentino en el Victoria Eugenia y yo asistiré a la proyección de la francesa “Couture”, película de Alice Winocour en el Kursaal, las dos películas a las 11:30. (próximamente reseña de las dos películas)
Al salir hacemos una pequeña llamadita por teléfono para conocer que tal nos había ido a cada uno y una posible recomendación de la película del otro. Parece ser que la película del italiano es magnífica, no he sabido elegir bien. Iñigo eneste punto vuelve a Irún, él no tiene ninguna película por la tarde, mientras que yo me zampo una buena hamburguesa en el Mac de Boulevar.
Como pasatiempo común en el Zinemaldi me acerco un rato al hotel Maria Cristina para sacar un par de fotillos a famosetes que vienen y van, con la posibilidad de que apareciese Angelina Jolie. Ese no es el caso ya que parece que van a introducirle a través de la puerta de la lavandería, como suele ser normal con alguna de las grandes estrellas. Aun así, de los varios famosetes que se marchaban ya del hotel, pueden destacar la maravillosa Carmen Machi y el genial Pedro Almodovar.
Alrededor de las 16:30 me dirijo a cines Príncipe para ver “Los Tigres”, largometraje dirigido por Alberto Rodríguez y protagonizado por Antonio de la Torre y Bárbara Lennie (a cuya rueda de prensa asistimos ayer). Un filme fresco y entretenido con buena acción, como suele ser habitual en las películas del andaluz.
Saliendo de Príncipe dirección al Kursaal, a la rueda de prensa de “Couture”, San Sebastián se sumerge en una experiencia tan húmeda como “Los Tigres”, debido al aguacero que estaba cayendo en esos momentos. Como puedo me abro paso entre paraguas y gente esperando a Angelina Jolie en la alfombra roja, hasta por fin llegar a mi destino. El ambiente es inenarrable, combinando agua, gritos y flashes en igual intensidad. Tras bajar a la sala de prensa logro encontrar buen asiento para la comparecencia de la Jolie; el espacio está a tope, no cabe ni una pulga. La verdad es que sus palabras tampoco llaman la atención, no creo que se recuerde esta rueda de prensa con demasiado interés.
Este largo pero productivo día termina a las 20:45 cuando vuelvo a coger el autobús rumbo a Irún. Es hora de descansar y mañana será otro día.


