Hoy me espera un largo día lleno de diversas actividades, ruedas de prensa, películas y demás mandangas. Colin Farrel y Edward Bergen están en la ciudad, por lo que nos va a tocar seguirles la pista y conocer particularidades de la cinta que vimos ayer tarde (“Balad of a Small Player”), que en principio no nos terminó de convencer; esperábamos bastante más. Pero no adelantemos acontecimientos, vayamos por partes.
Toca madrugar un poco, ya que el photocall de Colin Farrell es a eso de las 10:00. Son puntuales y correctos, pero el señor no es un techado de simpatía; firma y se saca fotos con sus fans, aunque tampoco “arrasa”. Algo parecido ocurre en la rueda de prensa, contesta a las preguntas sin emociones, sin demasiadas ganas de agradar, con corrección, todo ello bajo un bien teñido pelo negro que intenta disimular su verdadera edad.
A las 11:30 tenemos película en el Victoria Eugenia, una de las más atractivas sobre el papel. Se trata de “Jay Kelly”, dirigida por un director al que este cronista sigue de cerca desde hace años, Noah Baumbach, autor de productos tan gratificantes como “Greenberg”, “Historia de un Matrimonio” o “Mientras Seamos Jóvenes”, por no citar más que algunos. El reparto de “Jay Kelly” es espectacular, siempre girando en torno a su protagonista, un George Cluny con pinta de ser nominado al Oscar en la próxima sesión.(Próxima crítica en esta misma dirección)
Tras zampar algo, es hora de ir a recoger a nuestro colaborador Asier, ocupado durante la mañana en cuestiones estudiantiles. Echamos un café tranquilo, pero pronto es hora de acudir al pase oficial de “Nuremberg” en el Kursaal 1. Su director es James Vanderbilt, autor de guiones tan atractivos como “Zodiac” o “The Amazing Spider-Man”. Evidentemente, nos encontramos ante una historia centrada en los juicios de Nurember que tuvieron lugar tras la Segunda Guerra Mundial. Buen reparto entre los que destaca Russell Crowe, que interpreta a Göring, uno de los gerifaltes de Hitler, y que también tiene pinta de que se encontrará entre los nominados a mejor actor en los próximos Oscars. Naturalmente este último no se ha acercado a San Sebastián, aunque sí lo ha hecho su director, altamente aplaudido tras la proyección. (Aunque me da la impresión de que aquí se aplaude con igual intensidad a todas la películas de la sesión oficial, sean buenas o malas. Esta que acabamos de ver no está mal, distrae, es didáctica, pero tampoco emociona, creo yo.)
La tarde va cayendo y es hora de volver casa. Mañana nos espera otro día intenso y uno ya va peinando canas desde hace años, por lo que una retirada a tiempo siempre viene bien. Toca descansar, que ya nos lo merecemos.


